despierta tu sabiduría interna

un espacio de luz para la unidad

sábado, 24 de diciembre de 2011

celebrando la verdadera unidad y amor ecuménica

Edgar Sánchez Quintana
24 de diciembre de 2011
Tlaxcala Tlax.
 México.

Me dispongo a relatar lo que yo entiendo en estas fechas del 24-25 de diciembre y hacer una especie de ensamblaje de entendimiento para discernir el asunto lo mas claridoso posible. Cosa que promete no solo dificultades de aprehensión sino de incomprensión para mi persona de aquellos que tienen un ferreo acomodo en lo que tienen por tradiciones cristianas o alguna otra.

Lo religioso es por demás espinoso cuando nos acercamos a entender las tradiciones que vienen de los ancestros, de lo antiguo, de la historia, y aquí no se trata de hacer una genealogía de la Navidad, sino volver a reconstruir la fundación de aquello que recordamos cada año, pero que ya olvidamos, es algo así que recordamos una mueca de un recuerdo y que ya perdió todo sentido. Lo más cercano que tenemos es la enseñanza que nos deja Jeshua hace 2000 años y aún eso pierde sentido sin una buena interpretación del asunto.

Todo comienza en el punto del padre eterno, madre eterna e hijo divino eterno y es allí donde todo comienza a tener sentido, pues ahora explico, el hijo eterno nace del espíritu infinito padre-madre- Dios, ante la amorosidad gigantezca que le tiene padre de su parte femenina o sea madre divina eterna, esta confluencia de energía amorosa se emite como una reunificación de sí mismo, pero desdoblado en el ser, ¿Para qué nace el hijo eterno? para gloria y alabanza del padre eterno, es la ejemplariedad de la amorocidad por Madre divina eterna, es el hijo eterno quien es testigo de su grandeza, de su portentosidad y de quien por todo fue echo, a él le pertenece la heredad pues al ser la imagen y la semejanza de su padre que es el desdoblamiento de las dos energías Padre eterno y Madre Eterna, es así que le corresponde al hijo testificar en su ser, desde su ser, las grandezas; es  por el hijo por lo cual el padre es mostrado, es por la acción y el verbo del hijo que padre es manifestado, el espíritu santo es una manifestación del padre y es lo más cercana al hijo, porque el hijo es el que es, es el que deviene a existir, el padre no puede  venir a ser porque ya lo es, y el padre compenetra tanto lo que es como lo que no es, es ambos, lo es todo. Por eso es solo por el hijo que ha venido a ser el que puede ingresar entre el alfa y el omega y el aquí y el ahora. Y bien, lo que hace el hijo eterno ante padre-Madre-Dios dentro del ser, dentro del existir, dentro del alfa y el omega es alabar a padre y demostrarle su cariño y su amor tanto como pueda que por cierto nunca será tanto como el amor de padre-madre-Dios para con su hijo. y eso por los siglos de los siglos. ¿Y eso que tiene que ver con la Navidad que celebramos los humanos aquí en la tierra? Es la renovación de contratos de amor para con Padre madre-Dios como hijos de él, todos y cada uno  es el representante del hijo eterno que ha venido a ser para demostrar su grandeza, cada quien, representa cada uno de las posiciones de la sagrada familia eterna y somos representantes de ella aquí en la tierra, el hijo eterno renace luego de cada adviento al termino del ciclo, el ciclo es la misma respiración de nuestro cuerpo sintetizada al máximo, son los ciclos de la naturaleza, son el año entero y sus solsticios y sus tiempos marcados cósmicamente, el cosmos, el universo entero tiene sus ciclos y es un respirar más abarcante en tiempo pero lo tiene, el que experimenta es el hijo, y es el hijo quien es las manos y pies de padre. Se ha de celebrar y conmemorar al termino de un ciclo sea cual fuere la alabanza del hijo para con el padre y volver a nacer, volver a devenir. estar dentro de la existencia, recordemos que sólo por el cristo se es, puesto que el cristo es la vida, recordemos en este momento las palabras de Jeshua: "Yo soy el camino, la verdad y la vida" y ante todo el cristo es primero vida, luego sendero y por tanto verdad de vida. El cristo es quien nos acerca al hijo eterno, podemos primero convertirnos en cristo para poder transformarnos en este sendero de vida algun día -"como tierra prometida"- en hijos eternos  amados por toda la eternidad, esto es el eterno retorno al hogar, el devenir hacia el padre eterno. nosotros en navidad, conmemoramos realmente el paso de las energías amorosas de padre-madre-Dios, como si fuera una luz de un faro irradiando en nuestro ser, por un breve momento y en ese momento nosotros renovamos nuestro contrato de amor eterno como hijos amados, en ese momento padre renace en nuestro interior como religación de su corazón  amoroso para con nosotros, él brota dentro de nosotros como un bebe crístico y amoroso, el injerta en nosotros el fuego nuevo, el fuego de la esperanza, él da apertura del nuevo ciclo y decanta desde todo su ser la abundancia plena para todos sus hijos. Nosotros somos los que renacemos cada vez. dice Melquisedek en una canalización de  hace un rato: "Ustedes son los celebradores y los celebrados pues celebran que su padre está en su interior como un niño amoroso habitando en su templo interior" y es así que en cada uno de nosotros y de todo semejante celebramos y damos abrazos porque hemos sido bendecidos de nueva cuenta con la irradiación amorosa de Padre eterno. a esto se le llama religar, hacer votos, conmemorar. celebrar.














No hay comentarios:

Publicar un comentario