Edgar Sánchez Quintana
7 de diciembre de 2013
Zamora Michoacán
México.
Como explicar lo que no se ve, como poder atisbar lo que nadie se espera y como perder toda expectativa, porque la expectativa esquiva el asombro de aquello que no puede ser comparado ni nombrado, sólo nos quedó el latido de que pertenecemos, de que somos parte de la totalidad, de que esta ilusión de la separación va como una realidad desvanecida.
Un niño de meses hasta de años, no celebra la navidad porque ellos son la navidad, ellos son el recuerdo de la natividad, nos dejan ver como cada uno viene a ser y se empapa de la vida, yo llego a pensar que cuando un niño nace, nace Dios y también nace Dios en él y su latido es la alianza, pues lo primero que aparece en la concepción es un latido y un corazón como elemento base. ¿No acaso eso es maravilloso que cada uno de los que pisan este planeta han llegado bajo esta simiente?
¿De que manera celebran los hermanos galácticos la conmemoración del paso de Padre por la región? grandes fiestas, suntuosas reuniones ecumenicas, largos desfiles cada quien con sus mejores galas y todos limpios y sanos y todos sonrientes compartiendo la alegría de pertenecer todos a la misma fuente.
¿En este planeta quien celebra la gracia? es decir, no darla, sino celebrarla, hacer una celebración de la gracia y la paz, es como el día de acción de gracias que celebran los estadounidenses sino la celebración-comunión en la gracia, porque Dios es eso, es gracia y es paz.
Conmemorar es celebrar el recuerdo de quienes somos y de donde provenimos, es asimilarnos nativos y natos al mismo tiempo, es decir, somos nativos de esta región del universo de Cristo Miguel y somos natos porque somos vida dentro de la vida; natividad viene entonces a significar la vida dentro de la vida o sea Cristo Miguel dentro del Cristo o bien, cristo dentro de Cristo Miguel, es decir, cuando los dos se hacen uno. ¿Acaso pueden ustedes imaginar ese encuentro de fusión amorosa?, pueden ustedes percibir como esa comunión gloriosa está allí sucediendo frente a sus ojos, pueden percibir la culminación total de las bodas celestiales con la boda majestuosa de la versicapiscis completa o la cruz equilibrada en su totalidad o bien OD-ER-IM-IS-AL en uno, todas las estrellas fusionadas en Uno fusionadas en KI-RIS-TI.