Edgar Sánchez Quintana
25 de Septiembre de 2011
Tlaxcala Tlax.
México.
Pues bien, Muchas de las veces el trabajo de reestructuración del cuerpo de luz se hace en cuarta dimensión, en el mundo sutil de los sueños, allí estuve. el sueño comienza con otros maestros en apoyo, estamos todos en un sitio, es una habitación donde vamos a hacer meditación los maestros están allí y se sientan para meditar, mi cuerpo se desvanece estoy tirado en el piso como si estuviera desmayado, ellos siguen en meditación pero también como si estuvieran en un ritual como si ellos estuvieran sacando de si la energía crística y la estuvieran implantando en mi ser pero yo soy un guiñapo, soy como un guiñol sin movimiento y luego siento la presencia de Jeshua, y luego sale el pensamiento hacia ellos comunicando que voy a canalizar a Jeshua, y luego llega, y me levanto y mi cuerpo no está tirado en el piso, sino que me levanto como si la energía crística de Jeshua me diera vida y estoy parado, y los maestros que están allí ponen atención de las palabras que yo estoy emitiendo, yo no recuerdo nada de las palabras que dije en esa canalización, cuando termino de canalizar mi cuerpo cae como un fardo, desmayado, completamente sin movimiento en el cuerpo pero consciente de mi ser, estando así, llega una mujer, yo tengo una mano estirada enfrente y ella me dice que me quiere mucho y que me recupere pronto, me toca los dedos, y yo la siento, creo que es mi complemento, siento su amorosidad y luego se va, los demás maestros también se van y yo me quedo con mi guia en ese cuarto, el me dice que me tengo que quedar que él va a cuidar de mi, en ese cuarto no hay camas sino que me prepara un sitio para dormir en el suelo y el se va a la recamara contigua, me quedo allí tratando de reconciliar el sueño, estoy en eso y en eso empiezan a salir ratones de unos agujeros de la pared, tengo el pensamiento que estoy eliminando todos los pensamientos de miedo, sé que los ratoncitos no me pueden hacer nada, pero tengo una especie de rememoración de una vida pasada donde estuve encerrado y habitando con animalitos de estos y mi ser no puede terminar con este rechazo y trauma, le grito a mi guia que venga a ayudarme y el viene inmediatamente, en mis pies tengo calcetas gruesas y segun en mis pies se han pegado los ratoncitos como esas semillas con espinas que se pegan a la ropa y el guia me quita todos los ratoncitos, y mientras se sonrie, yo le digo que sé que no es para tanto pero le digo que sea comprensivo, y le doy las gracias por apoyarme en esta transformación. El va a estar conmigo en este cruce, y tiene mucha experiencia.
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