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domingo, 9 de agosto de 2020

El Simbolismo de la Cuarentena: Una Reflexión Filosófica y Social


Figura solitaria de pie en el centro de una vasta habitación vacía con ventanas selladas, mirando hacia una ciudad vibrante e iluminada por el sol en el exterior, simbolizando el aislamiento y el contraste entre el encierro estático y la vida dinámica.

Un profundo ensayo filosófico sobre el simbolismo de la cuarentena, el "no tiempo", la suspensión de la modernidad y el encierro del ser social.

Tanto para aclarar como para entender, hago esta reflexión sobre un tema por demás actual y apropiado. Lo hago con el fin de poner a disposición del pensamiento los distintos conceptos encadenados que hoy se embrollan en la vida del ser humano en la Tierra. Mi propósito es poner en evidencia aquellas cosas que tal vez no son claras, sino que han sido asimiladas, forzadas o puestas frente a nosotros sin indagar su porqué ni su finalidad última.
Todo parte, si lo tratamos de manera filosófica y luego sociológica, del Ser. Es el Ser lo que nos ocupa y lo que queremos desentrañar en este camino. De allí que abordemos al Ser desde su existencia, pues de lo que se trata es de explicar lo que nos atañe: la elucubración del concepto de cuarentena, para lo cual necesitamos un sujeto y una ubicación. Cuando hablamos del Ser como existencia, le otorgamos características propias e inherentes. Me refiero a que la existencia contiene en sí mismo el elemento de la vida, y como aquello que tiene vida, a lo humano.

El Humano como Ser Social y el Espacio-Tiempo

La característica fundamental del Ser humano posee una propiedad que no es circunstancial, sino intrínseca, al igual que la conciencia, el raciocinio o el lenguaje: me refiero a lo social. El ser humano es, en su esencia misma, un ser social.
Dejando de lado lo político o ideológico para no confundirnos, ahora podemos adentrarnos en la "cuarentena". Y pongo comilas para abrir bien los ojos y no perdernos en la superficie del término. Hablamos de espacio y tiempo, de eso se trata en su raíz este concepto. Pero no de cualquier espacio-tiempo, sino de uno que está contenido sobre sí mismo y que viola, de cierta manera, su propia entidad y ser. Esta afirmación es el pilar de esta reflexión.
El concepto de "cuarentena" puede relacionarse mentalmente con un aspecto religioso o de salud, pero eso es solo el resultado de la acción del Ser. En principio, la idea nos arroja a un espacio cerrado. Desde las leyes de la termodinámica entendemos que todo espacio cerrado, a la larga, se vicia y se corrompe; los fluidos terminan perdiendo movilidad, fuerza y ​​dinamismo.

El "No Tiempo" y la Suspensión de la Modernidad

Ahora bien, vayamos al asunto del tiempo. La "cuarentena" da al traste con el concepto de "modernidad", y más aún con la intentona risible de la posmodernidad, que no era otra cosa que un instinto de respiración asistida. La modernidad se acaba cuando a los hombres se les acaban las ideas.
El continuo de tiempos presentes y actuales, regenerándose una y otra vez, queda suspendido. La modernidad queda atrapada en un limbo que no conocía; es un tiempo sin tiempo, un asfixiamiento de su propio ser. La modernidad no puede modernizarse sin el elemento del cambio continuo, y en una cuarentena no hay cambio: su tiempo es estático, inamovible, y esa es su muerte.

Una serpiente dorada luminosa mordiéndose la cola (uróboros) formando un círculo perfecto sobre una ciudad nocturna, encerrando en su interior una casa cálida e iluminada, representando a la familia aislada del resto de la sociedad.


La Casa como Refugio, no como Prisión

La "cuarentena" en la casa no es otra cosa que el uróboros, la serpiente mordiéndose y devorando su propia cola. Y explícito por qué: la cuarentena es una entidad ubicada, es el elemento de sitio enmarcado en la casa. Quienes se someten a ella son las personas; no es la casa en sí la que se pone en cuarentena. Por tanto, la casa se convierte en un elemento de disociación, un pretexto o un enmarcamiento.
Las casas son lugares de llegada y de salida. Son construcciones que, dentro de la sociedad, cumplen con el objetivo de dar cobijo y refugio; nunca fueron concebidas como un elemento carcelario o represivo. Al cerrarse herméticamente, la serpiente se devora a sí misma, puesto que la casa existe en relación con su entorno. No puede convertirse en un cajón donde nada sale y nada entra. Quien está dentro de esa casa es el núcleo de la sociedad, la familia. Por tanto, la simiente que ha sido aislada y puesta a prueba es la misma familia.

La Legitimidad de la Sociedad y la Disyuntiva del Cambio

Toda "cuarentena" tiene su finitud; es devorada por su propio tiempo acortado. No tiene marcha atrás, aunque algunos dicen que "se ha alargado". Las cuarentenas infinitas no existen. El encerramiento o enclaustramiento, sea por la razón que fuere, choca forzosamente con la idea inalienable de libertad.
El ambiente social emancipado, tal como se le conoció, ha quedado recluido a una idea nuclear (la familia) o bien a un ámbito técnico, como lo son los fríos e insensibles medios de comunicación. Toda institución social ha quedado a la deriva, como un esqueleto sin carne. Ahora surge el problema de la legitimidad: cada entidad inmersa en la sociedad, cada institución, tendrá que revalidar su valor y legitimarse para seguir operando, extinguir, o bien buscar nuevas formas de convivir.
Si alguien quisiera salir al rescate de lo que era la sociedad antes del 2020, tendría que viajar al pasado para recuperar lo perdido. Pero pensemos con honestidad: ¿Cuáles eran los valores de la sociedad que florecían en ese momento? ¿Acaso no era un callejón sin salida dominado por la lucha de poder, el individualismo, el egocentrismo más brutal y la soberbia?
La "cuarentena" trajo consigo un "no tiempo", un espacio vacío que puede utilizarse en dos sentidos: uno es para destruir lo que estaba en construcción, y el otro es para vislumbrar una disyuntiva de cambio, una oportunidad real para construir algo social y espiritualmente distinto.

¿Cómo transformó este "no tiempo" tu propia visión de la vida?

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miércoles, 5 de agosto de 2020

Mensaje de Luz: El Llamado a ser Faros de Paz de la Madre Inmaculada

Figura luminosa de la Madre Inmaculada irradiando un intenso rayo de luz dorada desde su corazón como un faro en medio de una tormenta, protegiendo bajo sus alas a pequeñas figuras de luz que representan almas buscando paz.

Lee este profundo mensaje canalizado de la Madre Inmaculada. Un llamado espiritual a convertirnos en pilares de luz y paz en tiempos de turbulencia global.

Por: Edgar Sánchez Quintana
En los momentos de mayor turbulencia e incertidumbre colectiva, las jerarquías de luz se hacen presentes para recordarnos nuestra verdadera esencia y propósito. La canalización espiritual es una vía a través de la cual estas conciencias superiores nos entregan guía, consuelo y, sobre todo, perspectiva frente a los desafíos que enfrentamos como humanidad.

El siguiente mensaje fue recibido en agosto de 2020, un momento profundamente desafiante a nivel global. En esta canalización, la Madre Inmaculada nos hace un llamado urgente y amoroso: nos pide convertirnos en pilares inquebrantables, en faros de luz capaces de brindar templanza y cobijo a quienes buscan paz en medio de la tormenta. Es un recordatorio de que nuestro trabajo interior no es solo para nosotros mismos, sino para servir de anclaje a los demás.

El texto se presenta a continuación exactamente como fue canalizado, respetando íntegramente su vibración y sus palabras.

Canal: Édgar Sánchez Quintana
Si hay alguien que quiera dar un mensaje
Quedo esperando a disposición.

Me aparte de tanto maltrato humano para no ver lo que se avecina en ustedes, tengo por seguro que postergamos los momentos precedentes lo más posible pero ya no se puede más, ahora las cosas se ocurrirán una tras otra para dar pie a que las esperanzas lleguen rápido y sin postergación.

Tuvimos un lapso de quietud para que pudieran acoplarse a estos eventos y poder limpiar de escombros el éter, sin embargo, lo consiguiente tiene que ser a ojos vistas, tengamos pendiente que la razón de su existencia se ha equipado a unos maestros que han tenido un largo camino ya recorrido y por recorrer; juzgamos que es conveniente tener preparado su ser con suficiente templanza y quietud porque eso ayudará a que los otros que se acerquen a ustedes encuentren la paz de sus corazones y se puedan cobijar en sus alas de luz; pongan la posición de un faro de luz encolumne y precisa para que todo ventarrón e inquietud pueda ser subsanada con amor y paz.

Una vez más están como pilares para regodeo de la luz Uno del creador y portan los estandartes de la creación Una para alabanza del ser en su interior.

Es la hora ya.
Madre Inmaculada.

¿Estás listo para ser un faro de luz en medio de la tormenta?

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sábado, 1 de agosto de 2020

Mensaje de Luz: La Congregación de la Cimiente Uno y el Llamado a la Calma

Vasta asamblea sagrada de cien seres de luz luminosos dispuestos en un círculo perfecto dentro de una catedral cósmica de luz dorada, irradiando un campo unificado de energía alrededor de una brillante semilla de luz blanca pura en el centro, representando a la Congregación de la Cimiente Uno.


Lee este hermoso mensaje canalizado de la Congregación de la Cimiente Uno. Un llamado espiritual a mantener la calma, la quietud y la paz en tiempos de cambio.


La canalización espiritual es un puente sagrado entre dimensiones, una vía de comunicación a través de la cual entidades de alta vibración nos entregan guía, consuelo y perspectiva. A menudo, estos mensajes no provienen de una sola entidad, sino de conciencias grupales o congregaciones de luz que trabajan en unidad para sostener la frecuencia de nuestro planeta.

El siguiente mensaje es una comunicación directa de la "Congregación del Uno en Cien" o "Cimiente Uno". Es un mensaje profundamente talentoso que nos recuerda la importancia vital de mantener la calma y la serenidad en medio del caos del mundo. Nos confirman que, aunque a veces no lo veamos, hay un trabajo invisible de protección y limpieza ocurriendo constantemente a nuestro favor.

El texto se presenta a continuación exactamente como fue recibido, respetando íntegramente su vibración original.

Canal: Édgar Sánchez Quintana
Hay alguien que quiera participar en un comunicado.
adelante te recibo con gusto.

Abocado a celebrar tu llegada a este santuario de comunión y listo a celebrar las bodas prístinas en este día glamoroso; somos la congregación del Uno en cien, aparecemos para comulgar contigo y para que pases el mensaje que a continuación exponemos.
Gracias a la ayuda de todos ustedes, hemos podido reconfortar a tantos seres que estaban perdidos y complacidos estamos de celebrar las bodas estampadas en ayeres, pongo a disposición de toda la comitiva tuya a que gocen y utilicen la gracia del Padre Amado para gloria de su reino; postergamos muchas desavenencias y ocultamos multitud de encomiendas oscuras que marcan enloquecer a todo el mundo.

Hemos podido fortalecer su comodato y por este medio divulgar; Serenos están y serenos los necesitamos para que hagan su trabajo pulcro dentro de la misma vida, en el centro de todo lo que ocurre.
Pongámonos de acuerdo que es el momento preciso de llamar a la calma ya la quietud de su ser, no desesperen y verán como su luz se irá irradiando cada vez más y su luz prosperará entre tanta opaques.
Las futuras venias serán prontas y expeditas, se requiere la calma y la quietud para que puedan ser el estandarte cimiente del Dios Uno. Ahora regodéense de la paz amorosa y conformamos unidad en los corazones amorosos.
Me despido deseándote buena noche y un excelente despertar de un nuevo día.
Somos la Congregación de la Cimiente Uno.

¿Cómo puedes cultivar más calma y quietud en tu vida diaria?

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Congregación pristina


Canal: Edgar Sánchez Quintana

A quien recibo, adelante
te recibo con gusto.


La paz te dejo y me embriago en tu ser de luz pristina, hermano querido sabíamos que estarías preparado en esta hora de plena cordura y alistamiento con el eterno. Somos la congregación pristina de la avidez a la vida y prestamos servicio en este momento para venia del ser uno. Acordamos desde tiempo atrás preservar la unión para salvamento de lo que tenga que salvarse, apoyamos cada momento suyo en plenitud de su esencia y convidamos la paz en vuestros corazones amargados; vamos destapando esta cloaca de ignominia de esta tierra y recobremos la reinitud de la comarca entera.

Vean que las cosas no han sido placenteras, pero sabemos que podemos mejorar las cosas, estamos en lo más obscuro del amanecer y ya clarea la mañana del sol central, no desfallezcan ante lo que se avecina frente a sus ojos que estaremos plenos de gozo apoyando sus avenencias, pronto tendrán las cosas de su lado para gloria de padre en su ser y en su planeta.

Gocemos la venida del padre amado y refresquemos la templanza de amor infinito.

gracias por tu comprensión y pleno guía.

martes, 28 de julio de 2015

Mi Encuentro con René Mey: Una Crónica sobre la Sanación y la Búsqueda del Maestro Interior


Auditorio masivo bañado en luz dorada donde un hombre en el centro con los brazos extendidos irradia un aura luminosa de sanación, mientras cientos de personas a su alrededor reciben la energía con los ojos cerrados en profunda devoción.

Lee esta profunda crónica sobre un encuentro con el sanador René Mey. Una reflexión sobre el amor incondicional, la sanación y el despertar del maestro interior.

Por: Edgar Sánchez Quintana
Tlaxcala, Tlax.

Las casualidades no existen; Todo encuentro tiene un propósito y una lección que desentrañar. Esta es una breve reseña de mi experiencia en un evento del reconocido sanador francés René Mey. Decidí compartirla en este espacio porque considera que lo vivido aquella tarde encierra reflexiones vitales sobre el estado actual de la espiritualidad, el amor incondicional y la figura del "maestro".

Todo comenzó cuando una amiga de Puebla me obsequió boletos para escuchar su mensaje. Debido a mis compromisos docentes, llegué con retraso al auditorio. Al entrar, me encontré con un recinto barrotado por aproximadamente setecientas personas. Mey estaba concluyendo su conferencia, irradiando luz y amor hacia un gran altero de botellas de agua que posteriormente serían puestas a la venta. Tras esto, daría paso a la sesión de curación masiva, apoyado por una treintena de asistentes voluntarios.

El ambiente estaba cargado de expectativas. El mensaje de René Mey es impartido en francés, por lo que la comprensión del público dependía en gran medida de la traducción y de lo que cada corazón estuviera dispuesto a recibir. Yo decidí quedarme observando, midiendo las energías y las dinámicas del lugar.

La Radiación del Amor Incondicional

Antes de continuar con la anécdota, quiero hacer una aclaración importante sobre René Mey. Apruebo y respeto profundamente el trabajo de este compañero de camino. Desde mi percepción, está bien guiada; cuenta con un "comité" de asistencia tanto en los planos terrenales como en los sutiles. Para las personas que resuenan con su frecuencia, su trabajo es inmensamente beneficioso.

Como yo lo percibo, René Mey es un meditador extraordinario que ha alcanzado una conexión plena en niveles muy sutiles. Trabaja en sintonía con la jerarquía angelical, específicamente con el Rayo Azul y el Arcángel Miguel, portando su sello. Me parece evidente que posee una dispensación especial sobre el chakra del corazón. Es uno de los pioneros en esta época en introducir y anclar la radiación del amor incondicional en la Tierra. Él encarna esa pureza y comprende el concepto de cabalidad.

El Incidente en el Auditorio

La dinámica de sanación comenzó. Era un proceso aparentemente simple: la persona permanecía de pie con los ojos cerrados mientras René Mey la tocaba; luego, los asistentes la ayudaron a sentarse. Movido por la curiosidad de apreciar el proceso de cerca, me desplacé hacia el lado izquierdo del auditorio.
Allí, me encontré junto a un grupo de asistentes vestidos con playeras rosas, quienes estaban dando sanación a personas que ya habían sido atendidas por Mey. Resultaba un tanto contradictorio: como si la intervención del maestro no hubiera sido suficiente y se necesitara un "refuerzo". Mientras tanto, una voz en el micrófono dictaba instrucciones mecánicas: "cierren los ojos", "las manos a los lados", intercaladas con recordatorios para comprar los artículos a la salida.

Casualmente, mi posición me alineaba con el grupo de asistentes. De pronto, una señora se me acercó y me preguntó directamente:
¿Puede usted darme sanación?
Sí, sí puedo, si usted lo desea , respondí. ¿Quieres usted que yo le dé sanación?
—Sí , contestó, y me dio su nombre .

Recordemos el contexto: estoy frente a un auditorio de setecientas personas, y mi presencia suele llamar la atención de forma natural. Comencé el proceso anclándome y purificando mi ser. Pedi permiso y asistencia a las jerarquías de luz. Al hacerlo, extendí mis brazos abriendo mis "alas", percibí la alineación en la nuca y coloqué mis manos en posición de recepción y transmisión para testear la energía de la persona.

Llevaba un tiempo inmerso en el trabajo, con los ojos cerrados para percibir desde el interior, cuando fui interrumpido abruptamente. Al abrir los ojos, me encontré con la persona que minutos antes hablaba por el micrófono. Con tono autoritario, me informó que no estaba permitido realizar ninguna otra técnica que no fuera la regeneración celular enseñada por René Mey, que yo no estaba autorizado para sanar allí y que mi acción estaba estrictamente prohibida.

Para mi sorpresa, al mirar a mi alrededor, me di cuenta de que se había formado una fila de personas esperando que yo las atendiera.
Ella me pidió que le diera sanación, yo no me ofrecí , le expliqué con calma.
La gente en la fila comenzó a protestar, cuestionando por qué no podía recibir mi ayuda. La encargada respondió tajante que podía pasar con los otros asistentes, pero no conmigo, y me ordenó ir a sentarme.
No , le respondí, desde aquí me siento bien . Y allí me quedé.
Gran parte del auditorio presenció la escena. Muchos lo percibieron como un acto de injusticia, pero yo decidí soltar el conflicto. Sabía que detrás de esa experiencia había un aprendizaje profundo esperándome.

La Distancia entre el Maestro y la Doctrina

Esta vivencia me confirma una realidad histórica y espiritual: a menudo existe un abismo entre la pureza del maestro y la interpretación de sus seguidores. A veces el maestro es excepcional, pero la estructura que se forma a su alrededor distorsiona su mensaje.

Estamos en un punto de inflexión en la historia humana. Se está intentando anclar la nueva vibración del amor incondicional, pero las instituciones y los grupos a menudo lo hacen operando desde los viejos paradigmas del control, la exclusividad y el amor condicionado.

Antes del incidente, le había preguntado a un asistente si ellos realizaban prácticas de meditación. Su respuesta fue reveladora: me dijo que no, que solo se reunían para dar sanación y que "cualquiera podía hacerlo" tras aprender la técnica. El inmenso logro espiritual de René Mey es el resultado de una férrea disciplina de introspección, años de meditación profunda y una vocación inquebrantable. Sin embargo, parece que algunos de sus correligionarios creen poder replicar la sanación por regeneración celular de forma mecánica, sin haber integrado a plenitud el estado de conciencia y el amor incondicional que la sustentan. Ojalá me equivoque.
Hombre solitario en profunda meditación en un templo vacío, irradiando un intenso rayo de luz desde su corazón, mientras las siluetas difusas de maestros espirituales externos se disuelven en el fondo, simbolizando el despertar del maestro interior.


El Despertar del Maestro Interior

A través de esta experiencia, el universo me recalcó una verdad fundamental: ya no es tiempo de seguir a ningún gurú, profeta o chamán del amor , por muy nobles que sean sus intenciones.
La verdad absoluta no reside en un escenario ni en una técnica exclusiva; reside en cada uno de nosotros. Es dentro de nuestro propio ser donde encontraremos la totalidad, la integridad y la auténtica conexión. Con todo el respeto que me merece su trabajo, yo no puedo seguir la imagen de René Mey, porque yo no soy él. Mi camino es distinto. Si aspiro a encarnar verdaderamente el amor incondicional, el único lugar por donde puedo comenzar es por mi propio interior.

¿Dónde buscas tú las respuestas?

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