6 de Noviembre de 2011
Tlaxcala Tlax.
México.
Yaldabaoth
Cuando llega de él su permiso para canalizar pido asistencia de mis guias y del Arcángel Miguel como guardían y testigo pues sé quien es y cuando mentalmente le pido que cuando se vaya se lleve todo lo que le pertenece y no deje nada, le causa gracia. pues eso todavía forma parte de la dualidad y de la separación, su energía es pesada e imponente como lo que él es: un arconte mayor. pondré en la parte inferior de la canalización texto que habla sobre el y su historia.
-Es fuertísima su presencia-
-Se instala-.
Mi querido hijo y hermano, he de agradecerte el que por tu elevado nivel puedas conectar conmigo sin poner resistencia, pues bien, soy el que soy mil veces nombrado y cientos de veces maldecido, pero cumplo la comanda que me fue autoimpuesta para gloria y portento de padre Uno, somos Uno y nosotros sólo obedecemos al padre creador de todo lo que es.
Es que es el momento de la despedida de mis legiones que trabajan conmigo, todos ellos me asisten en donde yo gobierno, me voy con ellos y ellos estarán gustosos de seguirme, pues son inquietos y traviesos y ayudan a la creación, hay algunos que son rebeldes y se quedarán pués ellos aún tienen el permiso de terminar deudas Karmicas, los demás quedan liberados y les estoy agradecido por su entrega y dedicación, y es hora de despertar; he comisionado a un grupo para que asísta a la ceremonia de término de contrato que nos libera de compromisos; es por demás si algunos quieren continuar con su adormecimiento y su entrega adormecida a la maldad y no al amor.
Por otro lado, he de comentar que la batalla de dualidad entre la obscuridad y la luz ha pasado a otro término de limpieza, y sólo estámos en proceso de transición y roce
Gracias por este gran aprendizaje y dejo mi gracia y portento en la luz y el amor
Me llevo todo lo que me corresponde y quedas guardado y custodiado por los seres de luz crísticos. Hasta luego y gracia de mi en ti y de ti en mi.
Yaldabaoth
Es de esta fuente inmensurable de donde todo surge. Los gnósticos
identificaron a la primera emanación de esta fuente primordial como
Barbelo, una figura femenina por su fertilidad y fecundidad, imagen
perfecta de la fuente primordial, y esqueleto o armazón del universo.
De ella, de Barbelo, surgieron dos emanaciones, completamente
perfectas: el Cristo, el cual trajo consigo el logos o la palabra, y Sofía, la cual trajo consigo la Sabiduría.
Desafortunadamente, otras emanaciones surgieron, las cuales, mientras
más alejadas a la fuente primordial de energía, menos perfectas eran.
De Sofía brotó un pensamiento sin espíritu, llamado Yaldabaoth, el cual, desafortunadamente para todos nosotros, es el Yahveh del Viejo Testamento.
Yaldabaoth el Demiurge, creyéndose ser el
“Dios” Supremo y fuente de toda creación, decidió crear esta realidad
material e imperfecta que nos rodea. Yaldabaoth contiene inmensas
cantidades de conocimiento, suficiente como para ordenar el caos de la
materia y convertirlo en envases que llevan la vida, incluyendo, desde
planetas enteros hasta bacteria y viruses insignificantes. Por medio de
él existe este plano material en donde residen nuestros espíritus. Sin
embargo, Yaldabaoth no creó el espíritu que permea el universo;
sencillamente él lo capturó y lo encerró en el plano material. Parte de
ese espíritu universal al cual Yaldabaoth encerró en el plano material
es el nuestro, el cual, de acuerdo a los gnósticos, es una chispa de la
fuente primordial, una imagen perfecta de lo inmensurable y lo puro, de
la Luz. Yaldabaoth, arrogante por su “creación”, ignora el hecho de
que existe una fuente primordial por encima de él, y al no entender la
escencia pura de nuestros espíritus, nos envidia a nosotros, los seres
humanos, los poseedores de la chispa suprema, de la Luz infinita.
Yaldabaoth, creador del plano material, sedujo al
espíritu humano con promesas de placeres corporales, presentes en esta
realidad. La interpretación del jardín del Edén por parte de los
gnósticos es bastante diferente a la interpretación popular que permea
hoy en día en la religión cristiana convencional. El primer hombre,
Adán, y la primera mujer, Eva, no conocían el origen de su propia
existencia hasta que Cristo, en la forma de la Serpiente, se les
apareció en el Jardín del Edén, y les enseñó el fruto del Arbol de la
Ciencia e instó a que comieran de él, lo cual la pareja hizo. Una vez
la pareja adquirió consciencia de sus raíces y de su origen espiritual
divino, Yaldabaoth se enfureció, y amedentrado, los arrojó fuera del
Edén, en un lugar donde la amnesia les impediría a ellos dos, y por ende
a toda la raza humana, el recordar el paraíso de donde todos venimos.
La caída del hombre no tiene nada que ver con el
pecado original. La caída del hombre no fue el desobedecer a Yahveh, y
comer del fruto del Arbol de la Ciencia, sino que fue la creación de
este plano material por parte deYahveh (Yaldabaoth el Demiurge), y la
encarcelación del espíritu en esta realidad. La caída del hombre no
tiene nada que ver con el pecado original; la caída del hombre tiene
que ver con el estado amnéstico en el cual vivimos, el cual nos impide
ver nuestra divinidad, y el cual fue impuesto por Yahveh al sentirse
amenazado por nuestra superioridad.
La idea original, de acuerdo a los gnósticos, era
para que el espíritu humano tuviera la oportunidad de bajar a este plano
bajo, experimentar la existencia corporal durante un par de vidas, y
entonces regresar felizmente a la fuente primordial de la Luz, nosotros,
los herederos de la Divinidad. Sin embargo, Yaldabaoth se las
ingenió para que se nos olvidara quienes somos y de donde venimos, cada
vez que nacemos en cada nuevo ciclo de reencarnación. Esa ignorancia
nos plaga toda la vida, tornándonos en seres que ambulan en un estado de
somnolencia y confusión.
A la hora de la muerte, cuando llegamos a la pleroma, las reglas del karma son impuestas sobre nuestras almas por los Arcones
(‘jueces’ alcahuetes de Yaldabaoth) sin que tengamos la oportunidad de
protestar o sublevarnos, y terminamos de nuevo, aquí en el plano
material, en un nuevo ciclo de reencarnación, repitiendo los mismos
errores, ofuscándonos en esta cárcel laberíntica e infernal. De acuerdo
al gnosticismo Cristo el mesías bajó a este plano de existencia a
enseñarnos el camino y a escapar del ciclo de la reencarnación.
Se puede encontrar referencias de Yaldabaoth en los libros de los gnosticos, en los evangelios apócrifos, en el evangelio de Judas; y en el evangelio secreto de Juan. recibe otros nombres como: Nebro o Nebroel, así como el demiurgo Saclas pueden buscar referencias por su madre que fue Sofía, Sofía la menor, él es quien gobierna en el caos y quien por copia de las escencias imito este mundo en donde estamos recluidos. Es el gobernante de los mundos bajos.