canal: Edgar Sánchez Quintana
25 de abril de 2011
Acapulco Guerrero
México
En circunstancias curiosas llegue a la playa, una serie de maestros y guías me acompañaban en el camión colectivo percibían lo que yo percibía, y realmente se asombran de mi echo, de mi actuar y de mi vivir, llego a la playa, está abarrotada de gente, es domingo de resurrección, y vacaciones de semana santa. Me siento en meditación, percibo las olas extrañas, hacen movimientos extraños, como picos en el aire, como si el aire las aplastara y ellas se resistieran o al reves, como si quisieran arrancar de su superficie el agua, hay nubes curiosas, una larga como cigarro enorme y gris y otras como cortadas en pedazos y otras más elevadas como costillas, en lontananza el horizonte se persina con unos rayos rojizos entre el mar y la isla roqueta; siento el temblor, volteo hacia el cielo y lo que era un cigarro de nube está la silueta de tres naves de la federación galáctica, discretamente simuladas y camuflageadas una de ellas es del tipo de bumerang o medialuna con pico en medio, las otras dos son circulares, cierro los ojos y percibo que los visitantes están trabajando a todo vapor monitoreando el momento, había estado haciendo cantos y sanación con madre gaia y las personas de la playa y el mar, vino el temblor y me puse a trabajar, me sentí como que sólo pues mis compañeros no habían llegado, era mucho el trabajo a realizar y los hermanos galácticos contaban conmigo para poder hacer aunque sea algo, observaba a la gente que ni se inmuto en el temblor, y yo observaba las olas y pensaba, -a ver a que horas viene una grande que barra con todo. en eso llegan mis compañeros, les platico que acaba de temblar, que presiento que viene una ola mas o menos grande. y en eso veo dos olas entrando a la bahía como a setenta metros y les digo que vienen esas dos olas la de atrás es más grande, la primera ola revienta y sólo desata la carcajada de los asistentes al ser barridos los guaraches y toallas de los confianzudos, nosotros ya estábamos de salida en los escalones de la entrada a la playa cuando llega la segunda ola que barre con todo, sombrillas sillas hieleras, refrescos toallas y demás, nos alejamos un poco, no sabemos si llegará otra ola más grande, percibo a los guías, quieren dar canalización, saco una hoja y papel y escribo lo siguiente:
a quien recibo, dame tu mensaje amoroso:
Henos aquí monitoreando el momento venido y por venir; estamos congratulados por tu hacer, sigan así; todo en calma, su corazón en calma, eso alivia las cosas, ningún caos en si interior, ningún eco insoluto, sólo la calma en su interior podrá hacer que las cosas sean en calma, acuérdate de las enseñanzas, de todas ellas, prosigan como de costumbre, requilibren las energías, hay energía extraída que tienen que transmutar, pónganse a trabajar con llama violeta y verde en amor y luz los protejo, somos muchos dando este mensaje, nos sientes, así que no lo dudes.
en la meditación recibo otra canalización es la siguiente:
Aseinayá
Que la luz del todo impregne en sus corazones la radiante llama de la verdad dadora de luz y vida; hermosos seres de luz, amándote amandonos nos integramos comparativamente en el uno, somos varios dando un mensaje por medio de Aseinayá su consejera para compartir lazos de amor y luz en esta tarde noche de amor; asómense a la luz e impregnen sus seres de amor a todo el cosmos, congratulados estamos, los vemos y nos asombra que luego de ese temblor y su marejada hayan podido continuar con el trabajo de equilibración de fuerzas de luz; las energías se mueven, se transmutan, van y vienen y ustedes están en el trabajo de trinchera, sean siempre amados, así lo ha dispuesto el padre porque el padre los ha amado siempre, nosotros los hermanos galácticos estamos con ustedes y nos abocamos a su seguimiento. te dejo para que continúes con la comunicación
te amamos, los amamos.